miércoles, 13 de julio de 2011

Tres mares del sur



1

El agua vuelve al mar y los huesos a las rocas
La mujer se desgrana
y la cabeza se vuelve
             el océano

Zumbidos salinos areniscos en los labios
y los dientes se carcomen por el salitre
                           y las palabras nunca dichas

Azul en mi cabeza, agua negra en los poros
Noches negras e infinitas corren en mi sangre yodada



2

¿Saldrá alguna vez esta melancolía?
Deseo que el viejo marinero de Coleridge
 me besara con su crimen bajo el cuello
                 La raza de los despreciados del mar

Ya hemos tragado infancias, juventudes,
mujeres mares melancolías misterios

y mientras nuestras cabezas se llenan de agua
    la piel se embalsama por el sol y el salitre

Ya no recuerdo a mi madre
No logro dibujar los labios de mi primera mujer
Y su cuerpo de arena trazado con mis dedos
se borra en la marea alta



3

Nunca amanece sobre la cabeza del ahogado

Siempre es de día y siempre de noche

El cadáver pornógrafo
ya no cuida de dejar su sexo al viento

Cuerpo bamboleante
       Comida del tiempo
Tus dientes se desintegrarán en la arena
Y la memoria de tus días
  permanecerá en el oleaje
    que nunca para

sin sol
y sin luna

lunes, 18 de abril de 2011

Para armar un paisaje



Otoño atrae las intenciones calmadas
y los aromas tristes

Para armar el paisaje elijo agua estancada
           verdosamente clara

y una mujer
que es parte
de un olvido arrastrado tras la lluvia

miércoles, 13 de abril de 2011

Fantasma



La peste es más obscena
en un día soleado

El beso del pasado
es solo recuerdo fantasma
Aqueja mis labios
Lagrimea el corazón

La inutilidad del acto
Y lo complejo de la mujer
Son fantasmas

En la noche fantasma
caminábamos juntos
caminaba solo

martes, 12 de abril de 2011

(Tampoco el final)



Cuando no nos ven salimos     y
corremos por los bordes

Corroemos con los labios
gritamos obscenidades a oídos sordos
de pornógrafos y proxenetas

Somos revolucionarios sin revolución
Gotas secas de rocío que la noche abandonó
llevamos bajo nuestras lenguas la llaga de Casandra
Y corremos hasta el último rincón,
hacia la sombra final

Y el mundo tiembla y colpsa

miércoles, 16 de marzo de 2011

Esta ciudad



Esta ciudad con su cáfila de ruidos,
ajenos y míos,
chocan.
 Sucumben en el asfalto.
Esta ciudad hipocondríaca,
unta,  a mano alzada,  perros en celo.
Ladran una alcantarilla,
mean en  otra.
Esta ciudad poblada de fantasmas,
enamoradiza y sola,
reserva una alfombra verde
en la que te leo,
hoja por hora,
hasta secarme
 y crepitar.