sábado, 12 de octubre de 2013

Quietud y Partida

Detenido en medio de este país
Colores indefinidos que transmutan unos en otros y en unos también
Una tristeza con visos de melancolía de tristeza
Tal vez alguna vez deje este mundo
Éste estado de no-felicidad

Las uñas rascan lo que no se puede tocar
Y los ojos se vuelven ásperos
de tanto ver demasiado

Las transparencias fluyen acuosas, verdosas
¿Es verdad que me dejaste desolado
por la simpleza de ver si podía extrañarte?

Mis dedos tintinean al son de las lágrimas

Desunido
     Inasible
  Desplazado
                      Despedazado
          Desexuado

  
     Descontinentalizado

sábado, 5 de octubre de 2013

Cura del insomnio

Toda ella
se volvió
un recuerdo
antiséptico

Versiones del tiempo

Maraña de pesares se enriedan
entre los ojos y las lágrimas
que no salen que no son que tal vez sean

El tiempo y nosotros
polvo impalpable
ni fuimos ni seremos

Con los dedos diluyo mandalas en el aire
códice de un dios caprichoso
trazo la silueta del tiempo atrapado

¿Cuándo crucé la frontera
del voluptuoso movimiento
hacia la amarga sabiduría?

San Agustín el masoquista
escribió su vía purgativa a través del pecado
no saber qué es el tiempo, el peor de todos sus crímenes

Duermevela solitario
recuerdo la tarde que viví
la muerte bajo el roble medieval

Somos solos
nuestro estado más sincero es dormir
cuando nos alejamos unos de otros

en barcazas de ensueños enredadas en el río de los anhelos y los recuerdos

domingo, 22 de septiembre de 2013

Nubosidades

Volver a casa

Descansar en el hogar cálido
Donde las palabras se desvanecen como humo

Un licuado de sensaciones que perduran

Algún día todo esto dejará de tener sentido

O cobrará nuevo significado

Domingos sin poesía

La muerte de quien amamos
Une a los antiguos discordantes

Corazones que no concuerdan
vuelven a descansar en compasión

Volver a casa...
                     

                            Nubosidades

domingo, 5 de febrero de 2012

Lullaby (hijo mujer luna)

Como algo regalado
Una frescura que transmite compasión
Como la sonrisa que nos regala
Una mujer desconocida en una tarde de verano
Así cae la lluvia que todo lo fecunda
La noche del hijo,
Del sueño apacible
La red de la luna
Que nos atrapa en medio de la emoción
Y nos aprieta hasta las lágrimas
Hasta el rocío
Como algo regalado
Todas y cada una de nuestras noches
Solitarias
Anhelantes de algo nuevo
Aunque imposible de definir
Imposible de imaginar
Como el sueño apacible del hijo
En la habitación contigua
En la noche plateada
Hacia el final de la canción de cuna
Y el principio de lo que vendrá,
Detrás de los ojos recién abiertos
Del hijo
De la noche