martes, 14 de septiembre de 2010

This is Hardcore o la sensualidad del verano

Las conversaciones surgen espontáneamente o se pactan en citas o entrevistas. Es el modo más viejo de relacionarnos y uno de mis favoritos. Hoy hablé con una amiga sobre idioteces agradables. Una de ella fue sobre un disco de PULP: This is Hardcore. Le prometí regalárselo en caso de ser una buena amiga y no piscopatearme demasiado. Terminada mi jornada en TEA volví caminando a Retiro en una de las últimas veces que volvería e noche este año porque la primavera está cerca.
           
Entonces recordé cuánto me gustaba ese disco. La conversación no se fue tan fácil de mi cabeza y lamenté no haberlo cargado en mi mp4. Lo primero que me llama de él es su estética soft-porn. En la tapa hay una estrella porno desnuda de torso y con un aspecto más cadavérico que vivo. El resto de las fotos del booklet no son menos sugerentes. Chicas semidesnudas gozan con frialdad de los vouyeristas de turno, en este caso, la banda misma. Todas las personas que fueron fotografiadas ajenas a la banda pertenecen al mundillo del Hardcore, tan afín a los gustos de Jarvis Cocker, el cantante. La sesión de fotos se realizó en el Sheraton de Londres, un “no lugar” o lugar neutro, como diría el sociólogo francés  Marc Augé. La penumbra, entonces, es ley en el disco.
           
¿Y cuál es el contenido del álbum? Bien, es un collage de gozos sensuales de noches de verano. No hay inocencia, solo juego y pecado, pero cualquier cosa está permitida en la intimidad del vouyerista.
          
  Salvo algunas canciones, como Dishes o A Little Soul que hablan de relaciones de hombres casados, el resto de los temas se impregnan de suciedad y saciedades satisfechas en la noche cálida de la ciudad, en cuartos de hoteles. En este orden es impactante el tema Seductive Barry. El disco arranca con temores de soledad expuestos en la magistral The Fear, la noche será larga, más aún si no hay nadie a nuestro lado. El tema mejor logrado desde todo aspecto es el que da título al disco: una suerte de gran homenaje al género francés del policial negro o film noir, en el que asesinatos y erotismo envuelven una historia muy acartonada. Gustavo Cerati tomó mucho del videoclip de este tema para su video ‘Crimen’, pero ese tipo de plagios intelectuales en forma de homenaje no eran nuevos en el músico. The day after the revolution cierra como épica minimal del disco con un cuelgue de una nota en el órgano de Cándida Doyle a lo largo de 15 minutos. The Fear is Over, como reza Jarvis.
          
  This is Hardcore o sensaciones de verano en el que las frutas toman un dulzor fuerte y es necesario comerlas pronto antes de que comiencen a pudrirse con la celeridad con la que pasan esas noches cálidas y cortas.

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